BIBLIOGRAFÍA 8: PANCREATITIS AGUDA
Williams L, Hooper P. Cuidados de enfermería de pacientes
con trastornos de hígado, vesícula biliar y páncreas. En: Jeffries J.
Enfermería medicoquirúrgica. 3ª ed. México: McGrawHill; 2007. p.766-769.
El tema que he buscado para la penúltima bibliografía ha
sido la pancreatitis aguda, vista en clase junto a la pancreatitis crónica. He
elegido esta porque me parece interesante y creo conveniente hablar de ella. El
libro que he escogido explica detalladamente el trastorno además de añadir consideraciones
muy curiosas.
Como nos explica el libro y hemos visto en clase, la
pancreatitis es la inflamación del páncreas, esta puede ser aguda o crónica y
cada una de ellas tiene cursos diferentes y se consideran trastornos
diferentes.
La pancreatitis aguda la inflamación del páncreas parece que
se debe a un proceso llamado autodigestión. Tenemos que recordar que el
páncreas normalmente secreta enzimas digestivas y que estas se pueden activar
mientras se hallan todavía dentro del páncreas y empiezan a digerirlo y se
activan cascadas químicas, la tripsina destruye el tejido pancreático y produce
vasodilatación. Conforme aumenta la permeabilidad capilar, se pierde líquido
hacia el espacio retroperitoneal, lo cual provoca choque.
A continuación, el libro nos explica que la pancreatitis se
relaciona más veces con el consumo excesivo de alcohol pero también se debe a
enfermedades biliares como la colelitiasis (cálculos biliares) o la colangitis
(inflamación de los conductos biliares), los medicamentos como los diuréticos
tiacídicos, estrógenos, opioides, corticoesteroides y calcio sérico excesivo
por hiperparatiroidismo son las causas menos comunes.
Los principales signos y síntomas son dolor abdominal sordo
(que se localiza casi siempre en la línea media justo por debajo del esternón,
con irradiación a la columna vertebral, espalda y flanco), resistencia, abdomen
rígido, hipotensión o choque, y dificultad respiratoria por acumulación de
líquidos en el espacio retroperitoneal. La localización y el grado de dolor
indican el área del páncreas afectada y, en cierto modo, el grado de
afectación. Comer empeora el dolor. Se puede tener fiebre de bajo grado,
membranas mucosas secas y taquicardia.
Como podemos leer en el libro, las posibles complicaciones
son hemorragia, colapso vascular periférico e infección.
Las pruebas diagnósticas suelen ser: comprobación de los
valores de amilasa sérica y urinaria, lipasa sérica, glucosa, bilirrubina,
fosfatasa alcalina, deshidrogenasa láctica, colesterol, potasio, etc…
Por último el tratamiento de la pancreatitis aguda depende
de la intensidad de síntomas. El tratamiento esta enfocado en el mantenimiento
de apoyo de vida hasta que se resuelva la inflamación, además de prevenir y
tratar las complicaciones.
