ENFERMERÍA MEDICO-QUIRURGICA

Bienvenidos a este blog en el que hablaremos de la asignatura de enfermería médico-quirúrgica y expondremos una gran selección de temas como van a ser bibliografías de manera semanal, cuestiones resueltas de la materia y casos prácticos. En el blog encontraras diversas opiniones las que causaran posibles debates, ya que lo formamos varios de los futuros profesionales de la enfermería.
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sábado, 15 de noviembre de 2014

BIBLIOGRAFÍA 9

BIBLIOGRAFÍA 9: APENDICITIS


Williams L, Hooper P. Cuidados de enfermería de pacientes con trastornos gastrointestinales inferiores. En: Williams L, Birnie V, Remington R. Enfermería medicoquirúrgica. 3ª ed. México: McGrawHill; 2007. p.724-725.

Para la última bibliografía voy a hablar de la apendicitis, ya que hace 15 días me operaron de apendicitis y es una patología muy normal, como pude comprobar cuando me operaron a mi, ya que en esa misma noche operaron a 5 personas más de apendicitis y creo es muy importante saber identificarla bien y operarla a tiempo para que no haya complicaciones (como me ocurrió a mi).

Como nos muestra el libro y ya sabemos, la apendicitis es la inflamación del apéndice, la saliente pequeña, semejante a un dedo, que está unida al ciego del intestino grueso. Debido al pequeño tamaño del apéndice se puede presentar obstrucción, lo cual acentúa la susceptibilidad de infección. El proceso inflamatorio resultante produce una elevación de la presión intraluminal del apéndice.

Los signos y síntomas más comunes son fiebre, aumento de leucocitos y dolor generalizado en la parte superior del abdomen, dentro de las primeras horas del inicio del trastorno; el dolor se localiza casi siempre en el cuadrante inferior derecho en el punto de McBurney, a la mitad de la distancia entre el ombligo y la cresta iliaca (este es uno de los síntomas más característicos), estos síntomas vienen acompañados de otros menos frecuentes, nauseas y vómitos (como me sucedió a mi) y anorexia.
Al explorar al paciente se encuentra rigidez muscular abdominal leve (resistencia), ruidos intestinales normales y dolorimiento local del rebote (aumento del dolor cuando se libera la presión después de la palpación) en el cuadrante inferior derecho del abdomen. El paciente puede mantener la pierna derecha flexionada para estar cómodo y presentar mayor dolor si se estira la pierna.

Las pruebas diagnosticas que se utilizan son: una biometría hemática completa que revela un aumento de leucocitos y recuento de neutrófilos y el estudio con ultrasonografía o tomografía computerizada que revela un crecimiento en el área del ciego.

A continuación nos explica como en la intervención terapéutica al sujeto se le mantiene en ayuno y se somete a la operación de inmediato, a menos que haya evidencia de perforación o peritonitis. Adoptar la posición de semi-Fowler puede ayudar a reducir el dolor mientras se determina el diagnóstico. El personal prepara al paciente para la apendicectomía.
Si el apéndice esta roto, se inician líquidos intravenosos y tratamiento con antibióticos y la intervención se puede retrasar por 8 horas o más. Se evita el uso de un paño caliente en el abdomen debido a que el calor puede aumentar la inflamación y el riesgo de rotura.
Después de la operación, el paciente permanece normalmente en ayunas hasta que el funcionamiento gastrointestinal regresa y, si el apéndice esta roto, es posible que se coloque una sonda bucogástrica o nasogástrica para descomprimir el estómago. Cuando regresa la función intestinal, la dieta al principio es liquida y se avanza según lo tolere el paciente. Se deben registrar los signos vitales y datos abdominales para reconocer signos y síntomas de peritonitis.


Por último vemos como las posibles complicaciones son la perforación (el dolor es intenso y la temperatura se eleva por lo menos a 37.7º), absceso del apéndice (colección localizada de pus separada de la cavidad peritoneal por el epiplón o el intestino delgado) y peritonitis, por lo general se tratan con antibióticos parenterales y drenaje quirúrgico.

viernes, 14 de noviembre de 2014

BIBLIOGRAFIA 9



PANCREATITIS AGUDA

Raigal Caño AI, Sánchez Rodríguez P. Pancreatitis aguda. En: Cruz Acquaroni MM, González Gómez IC. Compendio DAE de Patologías. Colección De la A a la Z. 2ª ed. Madrid: Difusión Avances de Enfermería (DAE); 2009. p. 628-630.

DEFINICIÓN

La pancreatitis aguda consiste en una inflamación aguda, de inicio repentino, de más o menos intensidad, en la que, tras el episodio, se recupera la forma y la función de la glándula por completo, si el enfermo sobrevive. El mecanismo principal que desencadena la inflamación es, por alguna causa, la alteración en los mecanismos de control de la secreción de enzimas, produciéndose una secreción "hacia adentro" de la propia glándula en vez de hacia el duodeno, originándose una verdadera autodigestión del páncreas y en ocasiones de órganos vecinos.  La gravedad del cuadro depende de la afectación de órganos vecinos y de la existencia de complicaciones locales, lo que puede tener una importante repercusión en el estado general del paciente e incluso causarle la muerte.

ETIOLOGÍA

La litiasis biliar y el alcoholismo suponen un 80% de los casos; el medio sanitario, la causa más frecuente es la litiasis biliar y se da con más frecuencia en mujeres. El consumo continuado de alcohol constituye un 35% de los casos y es más frecuente en hombres. Hay un 10% de casos idiopáticos y el resto son secundarios a otras causa.




MANIFESTACIONES CLÍNICAS

El dolor abdominal es el síntoma más frecuente; típicamente es epigástrico, irradiado en forma de cinturón y llamativamente desproporcionado respecto a los escasos hallazgos en la exploración física abdominal. Se suele asociar a abolición de los ruidos intestinales y es frecuente la distensión abdominal. Además, se producen vómitos, hipotensión, fiebre, ascitis, derrame pleural y, en algunos casos, shock.

PRUEBAS DIAGNÓSTICAS

  • En sangre están elevadas la amilasa pancreática, la lipasa y las enzimas de colestasis (lo que orienta a un origen biliar); el grado de leucocitosis da idea de la gravedad de la inflamación.
  • Para completar el diagnóstico se recurre a la radiografía abdominal simple y a la ecografía, así como a una tomografía axial computarizada (TAC) e incluso una resonancia magnética nuclear (RMN) para descartar complicaciones locales (necrosis, abscesos, pseudoquistes).
  • La colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) sería diagnóstico-terapéutica si la etiología fuera biliar.

CONSIDERACIONES PARA LAS ENFERMERAS

La atención y los cuidados de las enfermeras deben centrarse en varios aspectos en este tipo de pacientes:
  • Alimentación/hidratación: pueden presentar náuseas y vómitos biliosos, así como una mayor sequedad de mucosas por la intolerancia oral.
  • Movilidad: suelen estar en reposo, pero pueden movilizarse en la cama.
  • Sueño/ansiedad: imposibilidad para descansar adecuadamente por el proceso y los procedimientos terapéuticos; control del dolor.
  • Higiene corporal/integridad de la piel: pueden presentar imposibilidad para efectuar la higiene corporal por sí mismos.
  • Necesidad de información sobre el proceso y educación sanitaria.
  • Requerimientos terapéuticos: administración de medicación.

BIBLIOGRAFÍA 9


Rayón E. El paciente con abdomen agudo. En: Rayón E, Del Puerto I, Narvaiza MJ, Guisado Barrilado R. Manual de Enfermería Médico-Quirúrgica. Vol I. Madrid: Editorial Síntesis, S.A. 2001. p. 272-275.

Esta ultima bibliografía voy a hablar acerca de lo visto el día 10/11/2014 en clase, ya que me pareció muy interesante el apartado del abdomen aguda en el cual hicimos un gran repaso de lo dado a lo largo de la asignatura enfermería medico quirúrgica 1.
 BIBLIOGRAFIA 9

El abdomen agudo define un situación clínica de urgencia caracterizada por el inicio súbito de síntomas abdominales consistentes generalmente en dolor, nauseas o vómitos, cambios del ritmo intestinal y alteración de las funciones genitourinarias. Se trata de una situación muy comprometida para resolver.

El diagnostico es muy difícil, por ello en su valoración debe tenerse en cuenta tres principios básicos.
1)      Diferencias entre abdomen agudo medico y quirúrgico.
2)      Actuar con rapidez.
3)      Intentar llegar a un diagnostico etiológico exacto.

Su etiología son numerosas, pero suelen ser parecidas a las estudiadas durante el dolor abdominal. Ej: cólicos, gastroenteritis, apendicitis, ulcera, diverticulitis,…

Hay diferente tipos de abdomen agudos, entre ellos destaca el inflamatorio (peritonitis y apendicitis), obstructivo (obstrucción intestinal, hernia), el hemorrágico (embarazo ectópico, quiste del cuerpo lúteo, aborto clandestino), el traumático (lesión traumática, retroperitoneales traumáticas), perforación (colecistitis perforada, ulcera por perforación) y  no especifico.

En la valoración se ha de preguntar por la intensidad del dolor y la localización, si hay vómitos, un cambio de deposición, episodios como apendicitis, ulcera,… anteriormente diagnosticas.

Se exploran el estado general y los signos vitales, se realiza un examen cardiopulmonar y unas inspecciones meticulosas del abdomen.


En cuanto a los procedimientos diagnósticos destaca la radiografía simple del abdomen y el hemograma completo.

lunes, 10 de noviembre de 2014

BIBLIOGRAFIA 9

HERNIAS 

Bibliografía:

Rayón E. Problemas de la pared abdominal: hernias. En: Guisado Barrilado R. Manual de enfermería médico-quirúrgica. Vol I. Madrid: Síntesis; 2001. p. 291-298.

En esta bibliografía he optado por hablar sobre las hernias, para así ampliar el conocimiento explicado en clase. Para ello he elegido el libro de “Manual de enfermería médico-quirúrgica”, ya que explica y aborda lo que son las hernias y las diferentes clases que existen.

La hernia se define como una zona de debilidad en la pared muscular del abdomen por donde hace protrusión o salida de la cavidad, a través de un orificio congénito o adquirido una porción de las vísceras. Éstas se sitúan en el interior de una formación sacular del peritoneo parietal formando una tumoración subcutánea de tamaño variable que aumenta al incrementar la presión abdominal.

Las principales clasificaciones de las hernias son:
A) Por su situación anatómica: inguinal, crural, epigástrica, umbilical, hipogástrica, ventral, ciática, lumbar, supravesical, perineal, diafragmática o spiegeliana.

B) Por su origen etiopatológico:

-Congénitas. Existe desde el nacimiento un saco peritoneal preformado en la pared abdominal a través del cual se insinúa la hernia.
-Adquiridos. No hay saco herniario en el nacimiento, sino que aparece en épocas posteriores de la vida por existir puntos o zonas débiles en la pared abdominal.
A las hernias congénitas de aparición tardía se les llama de “esfuerzo”.

C) Por su posibilidad de su reducción.

-Reductibles. En ellas el contenido del saco herniario puede restituirse a la cavidad abdominal mediante una suave presión.
-Irreductibles. No pueden reducirse o devolverse a la cavidad abdominal.
-Estranguladas. Sucede cuando cesa el riego sanguíneo al segmento estrangulado del intestino debido a la presión del anillo herniario.

D) Tipos especiales de hernias.
-Eventración. Es la salida de las vísceras abdominales fuera de la cavidad abdominal sin el revestimiento peritoneal pero recubierto por la piel.
-Evisceración. Consiste en la salida al exterior de las vísceras abdominales por el fallo o fracaso de la pared abdominal. Las vísceras aparecen entonces en el exterior a través de la herida operatoria producida anteriormente.


El tratamiento de ambas afecciones consiste en el cierre de la pared por planos; a veces se colocan prótesis que ayudan a dicho cierre, como mallas u otros materiales. 

BIBLIOGRAFIA 9

BIBLIOGRAFIA 9

Rayón E. Problemas de la pared abdominal: hernias. En: Rayón E (directora), Del Puerto I, Narvaiza MJ (coordinadoras), Guisado Barrilado R (autor). Manual de Enfermería Médico-Quirúrgica. Vol I. Madrid: Editorial Síntesis, S.A.; 2001. Pág. 292-298

He escogido este libro, “Manual de Enfermería Médico-Quirúrgica” para hacer mi novena bibliografía ya que explica de una manera detallada las hernias explicadas el lunes 10-11-2014.

HERNIAS

El libro define hernia como una zona de debilidad en la pared muscular del abdomen por donde hace protrusión o salida de la cavidad, a través de un orificio congénito o adquirido, una porción de vísceras, generalmente intestinos.
La causa de las hernias se debe al incremento de la presión intraabdominal, por una tos un sobreesfuerzo, embarazos, etc.

TIPOS DE HERNIAS
Existen muchas clasificaciones según su situación anatómica, según el origen etiológico, por la posibilidad de su reducción o tipos especiales de hernias. Aunque la clasificación más común es la de según su situación anatómica:
      1.      Inguinal.
      2.      Crural o femoral
      3.      Epigástrica
      4.      Umbilical
      5.      Hipogástrica
      6.      Ventral
      7.      Ciática
      8.      Lumbar
      9.      Obturatoria
     10.  Suprevesical
     11.  Perineal
     12.  Diafragmática
     13.  Spiegerliana.



La enfermera debe de hacer la valoración, según el libro se comenzaría con una entrevista al paciente donde podríamos observar los patrones funcionales que puede tener alterados. Más tarde se pasara a una exploración física en el que la enfermera debe realizar una inspección, una palpación, una percusión y una auscultación.

Los procedimientos terapéuticos que narra este capítulo son principalmente dos:
-          Tratamiento médico.
-          Tratamiento quirúrgico.
o   Herniorrafia. Consiste en reponer el contenido del saco herniario en la cavidad abdominal y cerrar la apertura resecando el propio saco.
o   Hernioplasia. Consiste en el refuerzo de la pared abdominal debilitada con materiales como mallas, aponeurosis, etc.

Finalmente, la enfermera deber realizar los diagnósticos e intervenciones además de educar al paciente con hernia para evitar las posibles complicaciones que pueda este desarrollar.
Creo que este capítulo clara explicación de las hernias, y ayuda a la hora de entender su sintomatología y los tipos de actuaciones que debe realizar la enfermera para ayudar al paciente.