ENFERMERÍA MEDICO-QUIRURGICA

Bienvenidos a este blog en el que hablaremos de la asignatura de enfermería médico-quirúrgica y expondremos una gran selección de temas como van a ser bibliografías de manera semanal, cuestiones resueltas de la materia y casos prácticos. En el blog encontraras diversas opiniones las que causaran posibles debates, ya que lo formamos varios de los futuros profesionales de la enfermería.

viernes, 14 de noviembre de 2014

PRACTICA 4

OSTOMÍAS


En la última práctica que realizamos de la asignatura Enfermería Médico-quirúrgica 1, vino una enfermera especializada en pacientes ostomizados del centro hospitalario universitario de Albacete.

En esta práctica se comenzó describiendo lo que era una estoma la cual se define como una salida artificial a la piel de un órgano o víscera en un punto diferente al orificio natural de excreción. Estas pueden realizarse tanto de manera temporal (para restablecer su función posteriormente) o permanente.

Además nos explicó diferentes tipos de ostomías, donde se suelen localizar (siendo las más frecuentes la colostomía, yeyunostomía, ileostomía, urostomía, cecostomía). Para proceder a realizar estas ostomías casi siempre se lleva a cabo en pacientes con cáncer de colon, Enfermedad de Crohn, malformaciones congénitas, etc.

Por tanto el objetivo principal de la realización de las ostomías puede ser o bien digestivos (Se aboca parte del intestino delgado o grueso a la piel, creando una vía de salida artificial de heces) o de eliminación.

Los estomas digestivos pueden ser de diferentes tipos:
-          Estoma terminal.
-          Estoma en asa o laterales.
-          Estoma en cañón de escopeta (Colostomía).
-          Estoma tipo Divine.
Tras el ingreso del paciente, se procede a realizar el marcaje, antes de 
bajar al quirófano observando al paciente tanto sentado como tumbado para que luego la colocación de las bolsas sea fácil tanto para la enfermera como para el paciente. Para ello se busca el sitio idóneo para realizarla. Según nos dijo la enfermera hay que evitar la arcada costal, cintura, prominencias óseas, cicatrices y pliegues.

El sitio más adecuado se encuentra en el musculo recto, entre el pubis, la cresta iliaca anterosuperior y el ombligo. De este paso va a depender posteriormente la calidad de vida del paciente.

Más tarde se procede a la colocación de las bolsas y para ello es necesario los siguientes materiales:

-          Bolsa (esta puede ser cerrada o abierta y cada una de ellas además pueden ser de un pieza, de dos piezas o de tres piezas). Cambiarlas mínimo una vez al día.
-          Disco.
-          Plantilla medidora del estoma (es importante que el tamaño sea el correcto para evitar la pérdida del contenido que salga por el estómago por otros partes que no sea a la bolsa colectora).
-          Pasta niveladora y tiras de resina moldeable.
-          Crema barrera, protectora,…
-          Placas adhesivas para protección de la piel.
-          Pastillas gelificantes.
*La ventaja de las bolsas de 2 piezas es que puede cambiarse la bolsa sin tener que sustituir el disco a diferencia de la de 1 pieza. Todas las bolsas tienen que tener productos para cubrir las irregularidades de la piel, polvos protectores cutáneos y pastas barreras.

Para ello se tiene en cuenta el sistema de protección de la piel, el sistema de fijación, el filtro y la bolsa recogida.

Durante la colocación de todo el material, es muy importante que la enfermera enseñe al paciente como realizarlo de manera adecuada, ya que posteriormente al alta del hospital el paciente deberá realizarlo por sí solo.

El procedimiento para el cambio de dispositivo es el mostrado por dicha fotografía que lo explica perfectamente:





(Se realiza siempre de arriba abajo por si se emite alguna excreción).

Cada vez que se retire y se vaya a volver a colocar la bolsa, es necesario la higiene del estoma la cual se lleva a cabo con agua y jabón y el secado de una toalla.

Finalmente hay determinadas complicaciones con las ostomías que son:

-          Complicaciones inmediatas: necrosis, dehiscencias, hundimiento, hemorragia, edema,         infecciones y sepsis, oclusión,…
-          Complicaciones tardías: prolapso, estenosis, granuloma, dermatitis periostomial,…
-          Incluso a veces se pueden producir disfunciones sexuales.


PRACTICA 4

BIBLIOGRAFIA 9



PANCREATITIS AGUDA

Raigal Caño AI, Sánchez Rodríguez P. Pancreatitis aguda. En: Cruz Acquaroni MM, González Gómez IC. Compendio DAE de Patologías. Colección De la A a la Z. 2ª ed. Madrid: Difusión Avances de Enfermería (DAE); 2009. p. 628-630.

DEFINICIÓN

La pancreatitis aguda consiste en una inflamación aguda, de inicio repentino, de más o menos intensidad, en la que, tras el episodio, se recupera la forma y la función de la glándula por completo, si el enfermo sobrevive. El mecanismo principal que desencadena la inflamación es, por alguna causa, la alteración en los mecanismos de control de la secreción de enzimas, produciéndose una secreción "hacia adentro" de la propia glándula en vez de hacia el duodeno, originándose una verdadera autodigestión del páncreas y en ocasiones de órganos vecinos.  La gravedad del cuadro depende de la afectación de órganos vecinos y de la existencia de complicaciones locales, lo que puede tener una importante repercusión en el estado general del paciente e incluso causarle la muerte.

ETIOLOGÍA

La litiasis biliar y el alcoholismo suponen un 80% de los casos; el medio sanitario, la causa más frecuente es la litiasis biliar y se da con más frecuencia en mujeres. El consumo continuado de alcohol constituye un 35% de los casos y es más frecuente en hombres. Hay un 10% de casos idiopáticos y el resto son secundarios a otras causa.




MANIFESTACIONES CLÍNICAS

El dolor abdominal es el síntoma más frecuente; típicamente es epigástrico, irradiado en forma de cinturón y llamativamente desproporcionado respecto a los escasos hallazgos en la exploración física abdominal. Se suele asociar a abolición de los ruidos intestinales y es frecuente la distensión abdominal. Además, se producen vómitos, hipotensión, fiebre, ascitis, derrame pleural y, en algunos casos, shock.

PRUEBAS DIAGNÓSTICAS

  • En sangre están elevadas la amilasa pancreática, la lipasa y las enzimas de colestasis (lo que orienta a un origen biliar); el grado de leucocitosis da idea de la gravedad de la inflamación.
  • Para completar el diagnóstico se recurre a la radiografía abdominal simple y a la ecografía, así como a una tomografía axial computarizada (TAC) e incluso una resonancia magnética nuclear (RMN) para descartar complicaciones locales (necrosis, abscesos, pseudoquistes).
  • La colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) sería diagnóstico-terapéutica si la etiología fuera biliar.

CONSIDERACIONES PARA LAS ENFERMERAS

La atención y los cuidados de las enfermeras deben centrarse en varios aspectos en este tipo de pacientes:
  • Alimentación/hidratación: pueden presentar náuseas y vómitos biliosos, así como una mayor sequedad de mucosas por la intolerancia oral.
  • Movilidad: suelen estar en reposo, pero pueden movilizarse en la cama.
  • Sueño/ansiedad: imposibilidad para descansar adecuadamente por el proceso y los procedimientos terapéuticos; control del dolor.
  • Higiene corporal/integridad de la piel: pueden presentar imposibilidad para efectuar la higiene corporal por sí mismos.
  • Necesidad de información sobre el proceso y educación sanitaria.
  • Requerimientos terapéuticos: administración de medicación.

BIBLIOGRAFÍA 9


Rayón E. El paciente con abdomen agudo. En: Rayón E, Del Puerto I, Narvaiza MJ, Guisado Barrilado R. Manual de Enfermería Médico-Quirúrgica. Vol I. Madrid: Editorial Síntesis, S.A. 2001. p. 272-275.

Esta ultima bibliografía voy a hablar acerca de lo visto el día 10/11/2014 en clase, ya que me pareció muy interesante el apartado del abdomen aguda en el cual hicimos un gran repaso de lo dado a lo largo de la asignatura enfermería medico quirúrgica 1.
 BIBLIOGRAFIA 9

El abdomen agudo define un situación clínica de urgencia caracterizada por el inicio súbito de síntomas abdominales consistentes generalmente en dolor, nauseas o vómitos, cambios del ritmo intestinal y alteración de las funciones genitourinarias. Se trata de una situación muy comprometida para resolver.

El diagnostico es muy difícil, por ello en su valoración debe tenerse en cuenta tres principios básicos.
1)      Diferencias entre abdomen agudo medico y quirúrgico.
2)      Actuar con rapidez.
3)      Intentar llegar a un diagnostico etiológico exacto.

Su etiología son numerosas, pero suelen ser parecidas a las estudiadas durante el dolor abdominal. Ej: cólicos, gastroenteritis, apendicitis, ulcera, diverticulitis,…

Hay diferente tipos de abdomen agudos, entre ellos destaca el inflamatorio (peritonitis y apendicitis), obstructivo (obstrucción intestinal, hernia), el hemorrágico (embarazo ectópico, quiste del cuerpo lúteo, aborto clandestino), el traumático (lesión traumática, retroperitoneales traumáticas), perforación (colecistitis perforada, ulcera por perforación) y  no especifico.

En la valoración se ha de preguntar por la intensidad del dolor y la localización, si hay vómitos, un cambio de deposición, episodios como apendicitis, ulcera,… anteriormente diagnosticas.

Se exploran el estado general y los signos vitales, se realiza un examen cardiopulmonar y unas inspecciones meticulosas del abdomen.


En cuanto a los procedimientos diagnósticos destaca la radiografía simple del abdomen y el hemograma completo.

BIBLIOGRAFÍA 8

Smeltzer S.C, Bare B.G. Función metabólica y endocrina. De: Brunner y Suddarth. Enfermería Medicoquirúrgica. Vol I. 10ª ed. México: McGraw-Hill Interamericana Editores S.A; 2005. p. 1248-1253.


En cuanto a las manifestaciones clínicas, se caracteriza la pancreatitis crónica por ataques recurrentes de dolor abdominal superior y dorsalgia intensos, acompañados de vómitos. Además de disminución del peso.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

BIBLIOGRAFIA 8



BIBLIOGRAFIA VIII
Guisado Barrilao R, Mora Rivas C. Abdomen agudo. En: De la Fuente Ramos M. Enfermería Médico-Quirúrgica. Vol. III. Colección Enfermería S21. 2ª ed. Madrid: Difusión Avances de Enfermería (DAE); 2009. p. 1664-1675.
Abdomen agudo
Fisiopatología
Las causas que provocan los signos y síntomas más comunes del abdomen agudo se corresponden con las del dolor abdominal, ya que éste es síntoma fundamental del que derivarán casi siempre los otros que se suelen acompañar. El dolor abdominal es un síntoma guía en la clínica gastroenterología y, dado su carácter subjetivo, en su valoración deben tenerse en cuenta factores como el nivel cultural, la personalidad del paciente y su estado de consciencia.
Tipos de estímulos dolorosos
Distensión o estiramiento, inflamación, isquemia e infiltración de los nervios sensitivos
Localización del dolor abdominal
El lugar de percepción del dolor abdominal depende del nivel medular que corresponde a la inervación de cada segmento del tubo digestivo. Numerosos estudios experimentales junto a la observación clínica han permitido conocer las características y la localización del dolor producido en cada órgano específico.
Esófago: dolor subesternal, casi siempre al nivel mismo de la lesión y que cuando es intenso suele percibirse en el centro de la espalda.
Estómago y bulbo duodenal: en epigastrio, a veces con irradiación dorsal. La afectación de la segunda porción del duodeno ocasionará dolor en el hipocondrio derecho.
Intestino delgado: dolor periumbilical, a excepción del íleon terminal que provocará dolor en hipogastrio y/o fosa ilíaca derecha (FID).
Colon: se asocia a dolor a menudo mal localizado y la mayoría de las veces referido al hipogastrio.
Recto: se localiza en la región del sacro.
Vesícula y vías biliares: en epigastrio y en hipocondrio derecho, irradiándose a zona interescapular.
Páncreas: epigastrio e hipocondrio izquierdo, irradián dose a región abdominal izquierda y hombro izquierdo por irritación del diafragma.
Útero: hipogastrio (al contraerse o distenderse).
Ovario: no produce dolor al carecer de cápsula y tan sólo cuando se rompe o sufre una torsión, la irritación peritoneal directa que causa y/o la isquemia provocará dolor en hipogastrio o lateralizado.
Tipos de dolor abdominal
Según el tipo de receptores estimulados, pueden diferenciarse tres tipos de dolor abdominal:
Dolor visceral verdadero o profundo, dolor referido y dolor visceroparietal.

lunes, 10 de noviembre de 2014

BIBLIOGRAFIA 9

HERNIAS 

Bibliografía:

Rayón E. Problemas de la pared abdominal: hernias. En: Guisado Barrilado R. Manual de enfermería médico-quirúrgica. Vol I. Madrid: Síntesis; 2001. p. 291-298.

En esta bibliografía he optado por hablar sobre las hernias, para así ampliar el conocimiento explicado en clase. Para ello he elegido el libro de “Manual de enfermería médico-quirúrgica”, ya que explica y aborda lo que son las hernias y las diferentes clases que existen.

La hernia se define como una zona de debilidad en la pared muscular del abdomen por donde hace protrusión o salida de la cavidad, a través de un orificio congénito o adquirido una porción de las vísceras. Éstas se sitúan en el interior de una formación sacular del peritoneo parietal formando una tumoración subcutánea de tamaño variable que aumenta al incrementar la presión abdominal.

Las principales clasificaciones de las hernias son:
A) Por su situación anatómica: inguinal, crural, epigástrica, umbilical, hipogástrica, ventral, ciática, lumbar, supravesical, perineal, diafragmática o spiegeliana.

B) Por su origen etiopatológico:

-Congénitas. Existe desde el nacimiento un saco peritoneal preformado en la pared abdominal a través del cual se insinúa la hernia.
-Adquiridos. No hay saco herniario en el nacimiento, sino que aparece en épocas posteriores de la vida por existir puntos o zonas débiles en la pared abdominal.
A las hernias congénitas de aparición tardía se les llama de “esfuerzo”.

C) Por su posibilidad de su reducción.

-Reductibles. En ellas el contenido del saco herniario puede restituirse a la cavidad abdominal mediante una suave presión.
-Irreductibles. No pueden reducirse o devolverse a la cavidad abdominal.
-Estranguladas. Sucede cuando cesa el riego sanguíneo al segmento estrangulado del intestino debido a la presión del anillo herniario.

D) Tipos especiales de hernias.
-Eventración. Es la salida de las vísceras abdominales fuera de la cavidad abdominal sin el revestimiento peritoneal pero recubierto por la piel.
-Evisceración. Consiste en la salida al exterior de las vísceras abdominales por el fallo o fracaso de la pared abdominal. Las vísceras aparecen entonces en el exterior a través de la herida operatoria producida anteriormente.


El tratamiento de ambas afecciones consiste en el cierre de la pared por planos; a veces se colocan prótesis que ayudan a dicho cierre, como mallas u otros materiales. 

BIBLIOGRAFIA 8

El paciente con pancreatitis 

Bibliografía: 

Rayón E. El paciente con pancreatitis. En: Guisado Barrilado R. Manual de enfermería médico-quirúrgica. Vol I. Madrid: Síntesis; 2001. p. 311-320.

En esta bibliografía he decido hablar sobre la pancreatitis. Para ello he elegido el libro de “Manual de Enfermería médico-quirúrgica”, ya que considero que en el abarca los aspectos más importantes sobre la pancreatitis.

El libro comienza haciendo una pequeña introducción sobre el páncreas, este es una glándula de secreción mixta situada en el hemiabdomen superior en posición retroperitoneal. Dada la importancia fisiológica del órgano, su alteración conlleva una repercusión tremenda en el paciente, unas veces por gravedad de los cuadros clínicos desarrollados y otras por su cronicidad o duración.
Ahora bien, en este capítulo del libro se denomina pancreatitis a cualquier proceso inflamatorio del páncreas, si bien dependiendo del tiempo de evolución del proceso hasta su aparición, se distingue entre  una pancreatitis aguda y otra crónica.

La pancreatitis aguda puede definirse como la inflamación súbita desarrollada sobre la glándula pancreática, previamente sana, que puede seguirse, si el enfermo sobrevive, de una curación sin secuelas. Dentro de ella se habla de dos formas: edematosa y necrohemorrágica, según las lesiones de la glándula, aunque probablemente sean estadios diferentes de la misma alteración.

Y por otro lado el se describe la pancreatitis crónica, siendo esta una inflamación crónica de la glándula pancreática que ocasiona un deterioro progresivo e irreversible de la estructura anatómica y de las funciones exocrina y endocrina. Suele afectar al sexo masculino con mayor frecuencia, en especial entre la tercera y cuarta década de la vida.

Algo muy interesante que muestra el libro son los diferentes procedimientos terapéuticos, entre ellos está el tratamiento médico y tratamiento quirúrgico.

Tratamiento médico: tratamiento de dolor, control del estado hemodinámico, administración de antibióticos, dieta absoluta, alimentación parenteral, reductores de secreción pancreática.

Tratamiento quirúrgico: será siempre secundario al tratamiento médico, las circunstancias que pueden hacer recurrir a la intervención quirúrgica son:
-Colangitis por infección del sistema biliar.
-Duda sobre si puede tratarse de un abdomen agudo quirúrgico y no de una pancreatitis.

-Aparición de un deterioro considerable del paciente a pesar del tratamiento médico.